La Delegación de Cultura obliga al Ayuntamiento de Paterna a cribar la zona donde se halló un enterramiento cristiano de hace varios siglos. Canal Sur Huelva.

Las obras que pretendían mejorar el saneamiento público de Paterna del Campo han quedado relegadas a un segundo plano después de la aparición de gran cantidad de huesos humanos, durante el mes pasado, entre los que figuran diversos cráneos y otros huesos corporales. Después de que el Ayuntamiento de la localidad pusiera en conocimiento este hecho ante instituciones superiores, la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Huelva ha advertido al consistorio que en caso de que se siguieran identificando restos óseos en la zanja ya abierta, las obras de rehabilitación se deberían pausar hasta que un grupo de expertos llevara a cabo un estudio en la zona identificada para examinar y datar los restos óseos.

Según fuentes municipales, la Junta ha obligado al Ayuntamiento a cribar toda la tierra con el fin de identificar posibles huesos humanos. Unos trabajos que está posibilitando la arqueóloga Esther Sordo para que estos restos puedan recibir una sepultura digna en el cementerio municipal. Y es que hasta el siglo XIX el cementerio de esta localidad estuvo situado a los pies de la Iglesia Parroquial de San Bartolomé Apostol, un templo gótico mudéjar levantado sobre una mezquita. Han sido estas obras de canalización de aguas fecales las que han puesto al descubierto un osario donde presumiblemente fueron depositados los restos mortales de personas previamente enterradas alrededor de la Iglesia y que con el paso del tiempo, fueron exhumadas para dejar sitio a otros enterramientos.

Juan Salvador Domínguez, alcalde de Paterna, ha declarado a la redacción de Diario de Tejada que estos trabajos "están paralizando la realización de la obra a la misma vez que está generando un gasto económico no previsto". El primer edil ha detallado que aún se desconocen las primeras conclusiones del estudio de la arqueóloga Sordo, aunque se puede partir de la base de que "los restos provienen de las fosas u osarios que hay bajo gran parte de la Plaza de España, dado que hasta el siglo XIX esta zona conformaba un campo santo".