Tal día como hoy, 1 de mayo, hace 134 años, un grupo de sindicalistas estadounidenses fueron ejecutados por reclamar sus derechos laborales. Hoy en día celebramos el Día Internacional del Trabajador conmemorando los llamados "Mártires de Chicago". Actualmente, en nuestro país, no ejecutan a nadie por exigir sus derechos, pero son muchos aún los trabajadores que luchan por sus intereses laborales con el objetivo principal de subsistir y garantizar un mínimo nivel de vida. Hoy, en nuestra sección de entrevistas, hablamos con una de ellas: La escacenera Ana Pinto, jornalera desde los 16 años y activista por los derechos de los trabajadores del campo. Pertenece al Colectivo Jornaleras de Huelva en Lucha y actualmente trabaja como mediadora sindical en cooperación con la Cooperativa de Abogadas Andaluzas. 



1. Ana, imaginamos que la situación en el campo no es buena para los trabajadores cuando aparecen este tipo de plataformas ¿Cómo y porqué se forma este Colectivo? ¿Quiénes lo conformáis? 

Este colectivo nace de la rabia y la impotencia de varias trabajadoras que decidieron no aguantar más la situación de explotación y de pérdida de derechos que estaban viviendo en los tajos donde llevaban varios años trabajando. Por casualidades del destino nos encontramos en el camino, y gracias también al ejemplo de valentía que nos dieron nuestras compañeras marroquíes, denunciando los abusos que sufrían, decidimos organizarnos y alertar de lo que estaba ocurriendo.

Somos jornaleras, trabajadoras del campo y los almacenes que llevamos toda la vida ejerciendo este oficio. Somos las manos que alimentan al mundo.

2.¿Que tipo de acciones estáis llevando a cabo y como llegáis a la gente?

Lo más efectivo siempre es la denuncia pública. Creamos una página página de Facebook "Jornaleras de Huelva en Lucha" en la que subimos publicaciones donde se demuestran las aberraciones que sufrimos en los lugares de trabajo. Atendemos las llamadas de cientos de periodistas nacionales e internacionales que se ponen en contacto con nosotras para que contemos la realidad del sector del fruto rojo, donde se tiene puesto el foco y las miradas desde que las periodistas Pascalle Muller y Stefania Prandi denunciaron en un artículo, la terrible situación que vivían las mujeres marroquíes en los campos de Huelva.

También participo en un proyecto con la Cooperativa de Abogadas Andaluzas de Sevilla donde hemos habilitado un número de teléfono -631 52 83 17- para atender a los trabajadores ofreciéndoles asesoría jurídica gratuita y las herramientas necesarias para poder denunciar cualquier tipo de ilegalidad o de abuso. 

Sobre todo es muy importante informar a la gente sobre cuáles son sus derechos, porque nadie ha venido a explicárnoslo nunca. Y para ello, ahora mismo ante la actual situación de confinamiento, lo hacemos a través de redes sociales y de cadenas de difusión. Cuando todo esto pase visitaremos los tajos y los pueblos para hacer llegar toda esta información a los trabajadores y a nuestros vecinos en primera persona.

3.¿Que situación enfrenta actualmente la gente de los pueblos que dependen del campo?¿Y cuál es la situación que se da en el día a día en los tajos? 


Ahora mismo como bien sabemos en los pueblos que dependemos del campo la situación es bastante complicada. Debido a la subida del Salario Mínimo Interprofesional (algo que aún no nos han regulado en el convenio y que no se está pagando en casi ningún tajo), el sello agrícola por el que antes pagábamos 98 euros al mes, ahora nos cuesta 127 euros. Una cantidad que tienes que cotizar durante 1 año para poder cobrar un subsidio de 430 euros durante 6 meses. Una auténtica barbaridad que se ha vuelto insostenible para muchas personas por lo que han tenido que darle de baja, y cuando termine la campaña se encontrarán sin trabajo y sin ningún tipo de ayuda. Aparte de esto, con 430 euros no se mantiene una familia en los meses que no hay trabajo. Y cuesta mucho encontrar un sitio donde te puedas llevar casi todo el año trabajando. La campaña de la aceituna es casi inexistente y se  da bajo condiciones de explotación a destajo, al igual que ocurre con las naranjas, donde las ETTs se han apoderado del campo y te llevas trabajando de sol a sol para ganar una miseria, sin cotizar la peonada en la mayoría de los sitios.

Por lo que lo único que salva la vida de muchas familias actualmente es la campaña del fruto rojo. De ahí que los empresarios se aprovechen de la necesidad para exprimir al máximo a la gente y estos aguanten tanto porque es el único sustento que tienen.

Jornaleras de Huelva en Lucha manifestándose junto al Colectivo de Trabajadores Africanos

4.¿Qué papel juega la mano de obra migrante que viene de otros países y cuál es vuestra posición en el asunto?


Está claro que la patronal prefiere la mano de obra migrante que viene de otros países porque se encuentran en una situación de vulnerabilidad extrema y parten de una necesidad muchísimo más agravada que la nuestra, y los pueden someter a condiciones de explotación más fácilmente.

Es por eso que al pedir trabajo en muchos tajos nos encontremos con la negativa de los empresarios que nos dicen claramente que "no quieren españoles". Pero desde este Colectivo entendemos esta situación y llevamos a cabo una lucha antirracista por los derechos de todas las personas que trabajan en el campo, vengan de donde vengan. Porque en el campo hay trabajo para todos, lo que no hay es una garantía del cumplimiento de los derechos  laborales ni de los derechos humanos, como es el caso de la situación de los compañeros africanos que malviven en asentamientos chabolistas de nuestra provincia. Y de esta realidad los únicos culpables son la patronal que genera grandes cantidades de dinero a costa nuestra, y los sindicatos y los gobiernos que conocen perfectamente la realidad y lo permiten.

5.¿Cuáles son vuestros objetivos, qué esperáis conseguir y cuáles han sido vuestros logros hasta ahora?


Nuestro principal objetivo es volver a recuperar la dignidad en los campos, un salario y unas condiciones dignas para el eslabón más importante de la cadena alimentaria.

Que se garanticen nuestros derechos y para eso lo primero que hay que hacer es denunciar el Convenio Colectivo del campo de Huelva que está hecho exclusivamente por y para la patronal.

Tenemos que ser conscientes de que la mayoría de contratos temporales que firmamos están en fraude de ley, y por el contrario nuestros contratos deberían ser fijos-discontinuos, ya que repetimos la misma actividad año tras año, en las mismas empresas, sin una fecha exacta de comienzo y final de campaña.

Se deben eliminar las listas de productividad, el trabajo a destajo y los castigos por no llegar a la media de kilos, así como las normas abusivas que nos hacen firmar el mismo día que empezamos a trabajar. Se nos tiene que regular de una vez la subida del SMI y que se paguen las horas extras al 75% más de la hora normal y el kilometraje, que tampoco se paga en ningún sitio. Y para que todo esto se garantice exigimos también la apertura de las cancelas de las fincas mientras la gente está trabajando.

Este es un Colectivo muy reciente, pero estamos llegando a mucha gente a la que ayudamos y que se está sumando a la lucha. Nuestro principal logro ha sido ese, que la gente confíe en nosotras y se anime a denunciar las situaciones de explotación que sufren, que pierdan el miedo. En lo que va de campaña hemos denunciado a más de una decena de empresas y hemos conseguido la readmisión de algunas compañeras a las que iban a despedir de manera improcedente, gracias a la presión ejercida y a la negociación con la empresa. También conseguimos que en el almacén Cuna de Platero la gente ahora cuente con media hora de bocadillo y se respeten los descansos, gracias a la denuncian pública que hicimos. En una de las fincas de Bionest conseguimos que a la gente se le respetara el día de descanso que no le reconocía y también en algún que otro caso individual hemos conseguido que la empresa pague a sus trabajadores un dinero que le debían y que daban por perdido.

Y todo esto tiene que servir de ejemplo para que la gente pierda el miedo, deje de aguantar la explotación y se anime a denunciar, que es la única manera de que toda esta situación cambie.

jornaleras huelva en lucha manifestándose
Integrantes del colectivo manifestándose el 8-M

6. Un deseo para el 1 de mayo de 2021... 

Mi mayor deseo sería la toma de conciencia y el empoderamiento de la mayoría de los trabajadores. Que creemos un movimiento sindical potente desde las bases, y para eso solo hace falta tiempo y que sigamos con constancia y con ganas en esta lucha.

Las personas están  llegando a un límite que se ha agravado con la actual crisis sanitaria que sufrimos, donde se ha puesto en riesgo la salud de los trabajadores, de sus familias y del resto de la población, y donde se han pisoteado los derechos mínimos y ha quedado claro que solo somos números para ellos, lo que ha llevado a la crispación a mucha gente que se suma y apoya nuestra lucha. Juntos seguiremos organizándonos hasta recuperar nuestra dignidad, y haremos llegar esta situación a donde haga falta para conseguirlo.