El azulejo de Escacena del Campo que esconde una curiosa conexión con este pueblo de Sevilla

El azulejo de Escacena del Campo que esconde una curiosa conexión con este pueblo de Sevilla

La composición parece responder a un mismo modelo devocional.

A simple vista puede parecer un detalle más en una fachada antigua. Un azulejo religioso colocado en una pared, de esos que forman parte del paisaje cotidiano de muchos pueblos andaluces. Sin embargo, al mirar con atención, aparece una curiosa coincidencia que conecta a Escacena del Campo con otro rincón de Andalucía.

En pleno centro de Escacena se conserva un azulejo dedicado a la Virgen Dolorosa (Mater Dolorosa), situado en la fachada de una vivienda particular. Lo llamativo no es solo la temática religiosa, muy presente en la tradición popular andaluza, sino el parecido que guarda con otra pieza localizada fuera de la provincia de Huelva: la misma imagen dolorosa, el rostro inclinado, el manto azul, el marco decorativo y la inscripción inferior.

Aunque cada azulejo presenta sus propias particularidades, uno con un marco más sobrio y otro con un azul intenso que resalta sobre la pared, la semejanza resulta evidente. En ambos casos, la Virgen aparece representada con una expresión serena y recogida, en una composición que parece responder a un mismo modelo devocional.

La pieza pasa desapercibida

A la izquierda, el azulejo encontrado en Osuna (Sevilla); a la derecha el azulejo ubicado en Escacena del Campo.

La sorpresa está en que ese azulejo casi “gemelo” se encuentra en Osuna, también en una fachada situada en el centro de la población. Una coincidencia visual que une a dos municipios a través de una pequeña pieza cerámica que, probablemente, muchos vecinos han visto durante años sin detenerse a compararla.

Este tipo de azulejos forman parte de una tradición muy extendida en Andalucía: pequeñas muestras de religiosidad popular colocadas en fachadas, esquinas o patios, que con el paso del tiempo acaban convirtiéndose en elementos casi invisibles para quienes pasan a diario junto a ellos. Pero cuando se comparan dos ejemplos tan parecidos en pueblos distintos, la imagen cobra un nuevo interés.

¿Casualidad? ¿Un mismo taller cerámico? ¿Una devoción compartida que viajó de una localidad a otra? De momento, la respuesta queda abierta. Lo cierto es que este azulejo de la Virgen Dolorosa establece una inesperada conexión visual entre Escacena del Campo y Osuna, dos municipios unidos por un pequeño detalle que estaba ahí, a la vista de todos.

El azulejo está dedicado a la Virgen Dolorosa.