Cáritas Diocesana de Huelva ha expresado este miércoles su agradecimiento al compromiso de los onubenses con los más desfavorecidos de la provincia de Huelva, toda vez que ha remarcado que la atenciones que el colectivo está realizando tanto en Huelva como en las parroquias de la ciudad y los pueblos se han triplicado con respecto a las atenciones que se hacían antes de la crisis del coronavirus.

Centro de Puertas Abiertas de Huelva. - CÁRITAS.

En un comunicado, ha indicado que, a raíz de la declaración del estado de alarma con motivo del covid-19 y el consecuente confinamiento de la población, muchas han sido las repercusiones sociales, familiares, económicas y laborales que han afectado a una gran parte de la población de Huelva.

Por ello, desde el primer momento Cáritas ha tratado de volcarse con todas las personas que sufren a causa de esta pandemia para procurar aliviarles la situación que tanto el confinamiento como la pérdida o dificultad de trabajar, les ha generado.

Así, las atenciones se han incrementado "notablemente" tanto en Cáritas Diocesana como en todas las Cáritas Parroquiales de la provincia, acudiendo a la entidad multitud de personas que llaman en busca de ayuda y de orientación hacia otros recursos.

Para tratar de dar respuestas a las numerosas situaciones a las que nos enfrentamos, Cáritas Diocesana inició la campaña 'Cada gesto cuenta' para obtener donativos teniendo en cuenta que no sólo el incremento de necesidades es mucho más elevado que en épocas atrás, sino que a ello se une el hecho de que las parroquias, al estar cerradas, no tienen posibilidades de obtener colectas para atender las necesidades que se les plantean por los vecinos de sus barrios o pueblos.

Por ello, ha agradecido el compromiso con los más desfavorecidos del voluntariado y de toda la provincia de Huelva y de toda la sociedad onubense para atender a los colectivos vulnerables que atiende Cáritas, así como alimentos y artículos de primera necesidad.

TRABAJO CON LAS FAMILIAS
Desde que se declaró el estado de alarma a causa de la amenaza que para la salud de la población española supone la aparición del covid-19, desde Cáritas han visto incrementada, "de un modo meteórico y muy significativo", la demanda de familias que, debido al cese de la actividad laboral unido al confinamiento, se encuentran en una situación "de mayor precariedad, vulnerabilidad e incertidumbre con respecto a la capacidad para solventar sus dificultades en los meses venideros".

A través de las Cáritas Parroquiales se está atendiendo a las familias que atraviesan un momento difícil. Lo que principalmente se da son ayudas para cobertura de necesidades básicas, suministro, alquiler, farmacia, luz y agua. Además, se está facilitando que ellos mismos puedan ir a comprar alimentos con una ayuda económica.

Antes de que comenzara esta crisis, ya muchas de las familias onubenses atravesaban una situación precaria, "ahora esto empeora porque tienen más dificultades de acceso a un empleo ya que muchas de estas familias se han visto afectadas por despidos o ERTE que hacen que el sustento principal económico que entraba en el hogar desaparezca".

Como han indicado desde Cáritas, "esto hace que se cree un nuevo perfil de personas que por primera vez acuden a la asociación relacionado con estos nuevos despidos y ERTE". Por otra parte, las Cáritas Parroquiales de Huelva Ciudad están activas, atendiendo las necesidades nuevas que van surgiendo a través del teléfono.

CÁRITAS PARROQUIALES
De este modo, las Cáritas Parroquiales de la provincia han dado un paso adelante, y las actuaciones han sido muy variadas y las engloban en dos bloques principales: apoyo en cobertura de necesidades básicas puesto que se interviene en coordinación con las entidades locales competentes (ayuntamientos y/o Diputación Provincial) en la detección de familias, organización de recursos, reparto de los mismos y seguimiento de los casos, todo ello sin descuidar el estado de confinamiento ni la seguridad del voluntariado y destinatarios.

Otras acciones destacables han sido la elaboración de mascarillas para personal sanitario y residencias de mayores y la creación de grupos en redes sociales para la detección de casos y generar respuestas ante ellos.

Igualmente, dan apoyo emocional y acompañamiento mediante el voluntariado que está "en constante contacto con las personas destinatarias, no solamente para proporcionar recursos, sino para escucharlas, consolarlas y acompañarlas en este duro trance".

DESDE EL EMPLEO
Desde el área de Empleo se sigue realizando la intermediación laboral, en la cual, contactan con empresas y las ponen en contacto con personas dispuestas a trabajar. En concreto, desde que comenzó la crisis, desde el área de Empleo han conseguido cubrir más de 200 ofertas de trabajo principalmente en el sector agrícola.

Han trabajado con personas que viven en los asentamientos chabolistas, dotándoles de trabajo digno y vivienda, también con personas sin hogar, consiguiendo, de igual manera, vivienda y empleo. Además han atendido a familias en situación de desempleo dándoles "la oportunidad de encontrar otro trabajo para que no pierdan sus ingresos".

Por otra parte, se están tramitando ofertas para personas cuidadoras ya que en estos momentos hay muchas personas mayores a las que sus familias no pueden estar cuidando sea en el hospital o en sus casas.

ÁREA DE EXCLUSIÓN
Igualmente, se han mantenido todos los proyectos y se siguen atendiendo a los mismos colectivos que antes de la pandemia; para ello han tenido que hacer un esfuerzo importante a la hora de tomar medidas de prevención, tanto para profesionales como usuarios.

El colectivo de atención habitual que se atiende desde el área son las personas sin hogar; en esta realidad de pandemia y confinamiento
hay muchas personas incapaces de cumplirlo, simplemente "porque carecen del espacio físico en el que pasarlo o porque ese espacio no reúne las mínimas condiciones de habitabilidad, o de acceso a agua o luz".

El cierre o la reducción de servicios que atendían estas realidades unido a la imposibilidad de acceder a los recursos económicos de supervivencia con los que estas personas iban sobreviviendo han hecho que muchas de ellas hayan visto agravada su situación.

Se han mantenido los servicios fundamentales en el centro de día de Puertas Abiertas, la única particularidad ha sido reducir el aforo manteniendo de esta forma la distancia social y extremar la higiene y desinfección de las instalaciones. Se siguen ofreciendo los servicios de desayuno, duchas y aseo, lavandería, taquillas y prensa. El número de personas atendidas diariamente oscila entre las 40 y 50.

Especial repercusión ha tenido el confinamiento en todas aquellas personas inmigrantes que malviven en los asentamientos chabolistas de la provincia; son unas 2.500 personas. Es muy complicado para estas personas poder seguir las medidas de higiene que "constantemente nos aconsejan ya que no tienen acceso tan siquiera acceso al agua potable".

CASAS DE ACOGIDA
Las casas de acogida con las que cuenta Cáritas son tres: la Casa de Santa María, la Casa de los Milagros y la Buena Madre. Las tres continúan su andadura diaria con las limitaciones que sufrimos en cualquiera de nuestros hogares. Actualmente hay 20 personas acogidas en estos recursos residenciales.

En todos ellos se han tomado las medidas necesarias para poder garantizar la máxima seguridad de todas las personas acogidas: realizando actividades de concienciación y formación respecto a esta nueva realidad, restringiendo entradas y salidas, facilitando material específico de prevención, respetando las distancias de seguridad, habilitando espacios de aislamiento por si hubiese algún caso de contagio, facilitando de medios electrónicos para poder continuar con los procesos formativos y/o terapéuticos de manera 'online'.